29/4/16

SANA DESATENCIÓN

SANA DESATENCIÓN


La epidemia de “hiperpadres” esta haciendo frágiles a nuestros hijos,anuncian los expertos.
Organizamos hasta el último detalle de su vida:nos obsesionamos con sus deberes y sus estudios,conocemos sus horarios y preparemos su mochila y bolsa de deporte,su ropa,miramos pegados al cristal de la piscina,hablamos en plural cuando “tenemos examen”,somos críticos con sus maestros y entrenadores porque no entienden que nuestro hijo es el “mejor”,supervisamos toda su vida y nos anticipamos a sus problemas.
Ejercemos de chofer,profesor particular,guardaespaldas,entrenador,mayordomo...eso es muy estresante , nos desocupamos de nuestra vida y nos agobiamos.
Esta ansiedad por querer preparar a nuestros hijos para la vida adulta no es adecuada.Parece que como hoy en día lo queremos todo perfecto, obviamente nuestros niños tienen que ser también perfectos.Si sumamos esto al estilo de vida “corre”,no les damos espacio ni tiempo para ser y desarrollarse.
Por otro lado no les enseñamos a participar en las tareas de la casa,ni les hablamos de responsabilidades y obligaciones básicas.
Sus cosas son su responsabilidad.No preguntemos sistemáticamente todo lo que quieren “qué quieres merendar?”,dónde quieres que vayamos el domingo?” “ que quieres hacer hoy?”
Si no les enseñamos a ser autónomos se volverán frágiles,y no les damos opciones para saber afrontar por si solos,responsabilidades y dificultades en la etapa adulta.
Dejemos que nuestros niños se aburran,porque solo el aburrimiento lleva al proceso creativo,dejemos que estudien solos,porque solo así aprenderán el hábito ,dejemos que se cansen porque así entenderán lo que es ser constante,dejémosles que suden y sabrán lo que es el esfuerzo,y cuando lloren por un fracaso dejemos que aprendan a remontarlo,enseñémosles a dar las gracias y a encajar una frustración ,que asuman sus propios errores y no interferir demasiado en las decisiones del colegio.Aprendamos a decirles NO sin miedo,no les va a traumatizar.
No nos disgustemos por todo esto porque les estaremos enseñando lo que es la vida.Hay que decirles lo mucho que les queremos,pero no hay que sobreprotegerles dándoles más de lo que necesitan.
además acabamos criando hijos agobiados ,frágiles narcisos,que crecen incapacitados por exceso de protección,con miedos y carencias emocionales,todo lo contrario que queríamos para ellos.

Así que si queremos saber si nos estamos contagiando ,alerta ! todo empieza por cargar con su mochila a la salida del colegio y presumir de sus fotos en las redes.


Los niños necesitan unos padre relajados,es un derecho de la infancia.

19/4/16

FELICIDAD A GRANEL


FELICIDAD A GRANEL
Hay personas que ponen mucho énfasis y mucha ilusión en los famosos libros de autoayuda, los tienen como libro de cabecera.
Leer este tipo de manuales es algo que está muy bien visto hoy en día en nuestra sociedad.
Se ha superado la vergüenza de necesitar un apoyo motivacional, cosa que todavía no ha pasado  con los psicólogos y el apoyo emocional.

Las personas tenemos diferentes formas de pensar, nuestra historia antecedente y de aprendizaje nos distingue, nunca son las mismas circunstancias, ni nos valen las mismas estrategias .Diferimos en la aptitud, en la actitud, en la capacidad, en el ritmo…

No existe un consenso general para nuestros problemas. Ni hay soluciones mágicas.

La frustración puede ser el resultado final ante la incapacidad para lograr  el cambio deseado y  esa  felicidad tan ansiada que promulgan.

Estas lecturas pueden ser útiles como complemento, como  información orientativa, como motivación, como un apoyo extra, pero no deben sustituir a la psicoterapia individualizada.
El que se produzca un cambio va a depender de lo que uno haga, de las circunstancias y perseverancia que ponga cada uno, y no siempre es fácil.
Al igual que no resulta fácil aprender a tocar la guitarra a través de un manual, si el profesor de música no te enseña a usar las herramientas y técnicas, y lo que es más importante, a ponerle sentimiento y a sacar lo mejor de ti y tus emociones.


Se necesita un apoyo continuado, que te vaya orientando y trabajando directamente con ello. Reforzando los avances y encajando los retrocesos. Alguien que sin juzgarte te lleve de la mano por esa experiencia tan personal.

29/12/15

MIEDO AL MIEDO: LA AGORAFOBIA

MIEDO AL MIEDO: LA AGORAFOBIA

"La primera vez fue al entrar en un bar”,cuenta María,de 23 años, “estaba lleno de gente,hacía mucho calor,la música me aturdía...nunca me había pasado algo así...empecé a sentir que el corazón me iba muy deprisa,como que me costaba respirar,mareo, la cabeza extraña,como que no era yo...pensé que me estaba volviendo loca y que iba a perder el control.Salí corriendo del local,y llorando pedí a mis amigos que me llevaran a urgencias.
A partir de ahí,cuando hay mucha gente a mi alrededor la cabeza se me va, no sé cómo explicarlo y pienso que me va a volver a pasar y la gente no se dará cuenta de lo que me sucede.
He dejado de salir sola a la calle,se que tengo que intentarlo pero no puedo”


La agorafobia (literalmente,miedo a los espacios abiertos) suele comenzar en la gran mayoría de las personas , con un ataque de pánico en situaciones que en absoluto son peligrosas pero en las que resulta difícil escapar u obtener ayuda,y que va creciendo gradualmente en intensidad a lo largo de las sucesivas crisis.

La crisis de pánico es una intensa angustia o terror acompañado frecuentemente con una sensación de peligro o catástrofe inminente y de un impulso a escapar.
Los síntomas más frecuentes son: mareo, palpitaciones, dificultad para respirar, escalofríos o sofocaciones con sudoración,parestesias (sensación de entumecimiento u hormigueo) temblores, el miedo a volverse loco o a perder el control y la despersonalización (extrañeza de uno mismo)/desrealización (irrealidad).
Los síntomas se inician bruscamente y alcanzan su máxima intensidad en los primeros 10 minutos,disminuyendo posteriormente.

Este miedo irracional y la anticipación de que vuelva a ocurrir, se convierte en evitación de todo aquello que pueda producir ese temor. Y es aquí donde surge la particularidad.
En consecuencia se empiezan a evitar muchas situaciones,por las reacciones que desencadenan, como quedar solo o lejos de casa ,los lugares públicos concurridos, los centros comerciales, las discotecas, cines , los conciertos ...También les resultan complicados las colas , viajar en automóvil, autobús, o avión...
En realidad ,el temor no es sólo a lugares abiertos, sino también otros relacionados con ellos, como a las multitudes y a la dificultad para poder escapar inmediatamente a un lugar seguro.

Invisible de por sí, la agorafobia no es igual para todos los que la sufren, aunque sí suele repetirse lo que aterra”.
La agorafobia es el miedo al miedo.

Es el más incapacitante de los trastornos fóbicos y en los casos más graves pueden pasar la mayor parte del tiempo en casa en compañía de familiares y llegar incluso al aislamiento total,sin poder realizar actividades cotidianas.

Las conductas defensivas como ir acompañado de una persona de confianza tomar medicación,o evitar las situaciones temidas, producen alivio inmediato pero contribuyen a mantener el problema.

El diagnóstico preciso de un profesional especializado,es el primer paso.
Ir a consulta desde la primera crisis y combinar la medicación con la psicoterapia son herramientas fundamentales para su tratamiento.

la agorafobia tiene tratamientos con un alto porcentaje de éxito, La farmacología puede reducir la ansiedad pero no cambia las ideas, por eso es imprescindible la terapia, en especial la cognitivo conductual".



21/12/15

NAVIDAD, FELICIDAD FORZADA?


NAVIDAD, FELICIDAD FORZADA?
La Navidad es tiempo de costumbres y mientras el ambiente en las calles nos transmite felicidad y alegría, lo cierto es que también es el momento en el que podemos sentirnos más solos y echamos de menos a quienes ya no están

¿Es obligatorio ser feliz en Navidad?

En nuestra memoria queda aquella época de compartir las tradiciones en familia, momentos emotivos, sentados todos a la mesa repleta de platos “especiales”, visitas a belenes, ver a los primos, acostarse tarde, entretenerse con juegos de mesa en familia, merendar churros con chocolate, montar el árbol… y donde abríamos aquellos regalos con tanto cariño e ilusión .

Es muy posible que no te apetezca comprar regalos, buscar productos delicatessen para cocinar, adornar la casa,sonreír a los conocidos que por la calle nos dan besos deseando felicidad, reunirte con ese familiar que crea la crispación en la mesa todas las nochebuenas, es posible que no te apetezca este año la Navidad...
Lo cierto es que es el momento del año en el que más nos puede atacar la inestabilidad emocional. Tristeza, nostalgia, ansiedad, estrés ..., qué hacemos con estas emociones?

Escúchate a ti mismo y actúa en consecuencia.
Siempre desde el respeto a los demás, tienes derecho a decidir lo que te apetece en estás fiestas... porque quizás tengas un familiar enfermo en el hospital, te haya defraudado tu pareja, eches de menos a un ser querido, una mala situación laboral, o simplemente te toque trabajar... y prefieras aislarte del espíritu navideño, es solo una fecha,habrá mas.
Lo principal es sentirse cómodo con aquello que estás haciendo. Si celebrar la Navidad de un modo más sencillo nos hace sentirnos mejor con nosotros mismos, no lo dudemos ni un segundo.
Tampoco utilicemos estas fechas para lamentarnos de nuestra situación. Lo mejor es que le des la vuelta a todos tus malos pensamientos.
Planes no forzados y tiempo para ti mismo. ¡Puede ser perfecto!
Puedes ir acumulando los momentos maravillosos que compartes con las personas que más quieres. A veces son instantes, sobremesas que se alargan indefinidamente o ese café tan especial que solo tiene lugar una vez al año. La consigna que debes seguir es que disfrutes de los pequeños detalles .
Abajo con los momentos que nos agobian y provocan cierto nivel de agotamiento y estrés, dedícate a lo que te hace realmente sentir bien. Sal de compras solo si lo disfrutas, pon el árbol de Navidad en casa solo si eso te hace feliz...
No puedes estar disponible para todo el mundo. No te sientas culpable. Tenemos derecho a pensar en nosotros mismos. Comuniquemos a la familia y amigos que tales días a tales horas no estaremos disponibles. Así los demás también podrán encajar sus agendas para tener tiempo para ellos.
No idealices las Navidades, ni generes unas expectativas demasiado altas. Intenta mantenerte en la normalidad y seguir con tu día a día, la rutina nos genera autocontrol.

Cuando tenemos pareja, la decisión de en qué casa se va a cenar es, a veces, un tema incómodo. No lo dejemos para el final. Elegir un momento tranquilo para negociar con ternura, comprensión y empatía, prometiendo ceder la próxima vez si en esta nos ha tocado ganar.

Noche de Paz
Noche de amor...

dice un clásico villancico, pero que hay de esto en la realidad de nuestros días?
    Tienes que saber que ninguna familia es perfecta y no agobiarte por la rencillas que puedan surgir en la tuya.
    La familia no siempre es la de origen. La familia es aquel grupo de personas donde te sientes querido, apoyado, protegido, los que están a su lado en los buenos y malos momentos. No te sientas mal por elegirlos, ellos son los que están siempre ahí.
    Es muy incómodo estar obligado a compartir una cena tan íntima con personas que te han despreciado o faltado el respeto. Estas situaciones requieren de un gran autocontrol para no empeorar el conflicto. Todos somos libres de expresar lo que pensamos o sentimos, siempre y cuando no nos entrometamos en la libertad de quien tenemos enfrente.
    Guardemos los temas conflictivos y los reproches para momentos menos sensibles.
    La ausencia de los que faltan se hace más intenso en estos encuentros familiares pero intentemos no convertirlo en un motivo de tristeza. Podemos recordar con alegría la cantidad de buenos momentos que compartimos con ese ser querido.

Nos gusta regalar. Lo que nos incomoda es tener que comprar por comprar, a sabiendas incluso de que muchos de los regalos serán devueltos.
Pensar en los gustos, deportes, aficiones de las personas a las que obsequias, facilitará las cosas.
Los regalos de los niños son otra fuente de estrés. Se regala mucho y mal. Los niños no llegan a disfrutar de la cantidad de juguetes que reciben. Distribuye entre los familiares esa carta con sus peticiones, donde no debería faltar nunca los juegos de mesa, material deportivo y libros.
Aprovechemos para educar en valores. Enseñemos a nuestros hijos no a dar lo que les sobra, sino lo que se ama: su tiempo o un juguete querido. Hacer sentir bien a los demás es una fuente de bienestar enorme.

Es buena ocasión también para acordarnos de todos aquellos que si que desean disfrutar sus navidades y no pueden porque tienen que trabajar, y que en sus hospitales o centros de trabajo buscan ese momento libre para... pequeños detalles, pequeños momentos.



17/12/15

DISFRUTAR SALUDABLEMENTE DE LOS VIDEOJUEGOS



Muy recomendable esta Guía elaborada por Francisco Labrador Encinas, Ana Requesens Moll y Mayte Helguera Fuentes, que hoy os presentamos a modo de resumen, sobre el capítulo de videojuegos.
Guía para padres y educadores sobre el uso seguro de Internet, móviles y videojuegos”


Las Nuevas Tecnologías son una extraordinaria herramienta, que en poco tiempo ha revolucionado las relaciones sociales y numerosos aspectos de nuestra vida. Los jóvenes, seducidos por la pertenencia al grupo, están adquiriendo velozmente estos nuevos patrones de conducta, con un lenguaje y unos instrumentos propios. Por primera vez en la historia, una nueva generación conoce mucho mejor el medio que sus progenitores .
Es conocido el riesgo de que el menor reciba mensajes inadecuados o que llegue a citarse con personas que no conoce; es menos frecuente pero también arriesgado que se desarrolle una adicción, si estas herramientas se utilizan de forma incontrolada. Esta falta de control es especialmente preocupante en una etapa vital inestable, como es la adolescencia .
El papel de la familia como agente preventivo de primer orden es incuestionable, en el área de las Nuevas Tecnologías y en cualquier otra. Los padres tenemos la responsabilidad de informar a nuestros hijos de los riesgos que corren, enseñarles a hacer un uso razonable y responsable de estos recursos pero, sobre todo,protegerles con el ejemplo coherente de nuestros propios actos. Cuando los padres fortalecen la autoestima de sus hijos, favorecen la comunicación familiar honesta y acuerdan límites y normas, están realizando la mejor prevención.
Los factores personales y ambientales establecen diferencias importantes en el riesgo de desarrollo e influyen en la evolución de una adicción. Detectarla en las fases iniciales del proceso es clave para una prevención eficaz.
Un adolescente que hace uso de las Nuevas Tecnologías no presenta ningún indicio adictivo si lo hace para divertirse, comunicarse o jugar y disfruta con ello. No hay señales de alarma si el uso que hace de ellas no interfiere en sus obligaciones ni en sus actividades de tiempo libre.
Empieza a haber indicios de empleo inadecuado cuando el incremento del uso produce una interferencia grave en la vida cotidiana y el adolescente pierde interés por otras actividades, por ejemplo, comienza a relegar las tareas escolares y a ausentarse de actividades extraescolares o de eventos sociales. Como consecuencia, comienzan los conflictos con los padres y la negación, por parte del adolescente, de la existencia de un problema, al tiempo que aparecen las mentiras y las manipulaciones para dedicar más tiempo al ordenador, la consola o el móvil.
El adolescente ya no usará las Nuevas Tecnologías para pasarlo bien sino para aliviar el malestar que le supone no utilizarlas. Llegados a este punto, el menor sentirá una necesidad imperiosa de llevar a cabo la conducta a toda costa.

Pautas de uso adecuado de los videojuegos
Los videojuegos tienen ventajas e inconvenientes. Los siguientes consejos son una orientación para educar a nuestros hijos en un uso razonable y responsable de los mismos:
  1. Conoce las normas PEGI para elegir junto a tus hijos los juegos que les gus- tan, teniendo en cuenta que se ajusten a sus intereses y nivel evolutivo.
  2. Respeta las edades recomendadas para cada videojuego. . Esta clasificación y descripción responde a criterios acordados internacionalmente en el Código PEGI. En la página www.pegi.info.es podrás encontrar la información relacionada con el videojuego en caso de no disponer de la carátula original.
  3. Muestra interés por los videojuegos de tus hijos. Esfuérzate por compartir con ellos el mundo de los videojuegos y jugas. Esto te ayudará a comprender mejor sus factores de atracción, a valorar sus aspectos positivos y negativos, en definitiva, a mejorar la comunicación en el entorno familiar. Es de gran importancia que la videoconsola no esté en el dormitorio del niño, donde puede encerrarse a jugar y permanecer aislado/a del resto de la familia.
  4. Enseña a tus hijos a controlar el tiempo que dedica a esta actividad. Los videojuegos están diseñados de manera que cuanto más tiempo se juega más interesante se pone el juego. Por ello al adolescente le resulta difícil decidir en qué momento apagar la consola, puesto que en cuanto ha conseguido un objetivo aparece el siguiente. Enséñales a decidir el tiempo que van a jugar y a utilizar algún sistema de aviso (las consolas más modernas indican el tiempo que lleva jugando) para poner fin al juego.
  5. Supervisa que tus hijos no dediquen todo su tiempo libre a jugar con los videojuegos.

Es importante que compartan su tiempo de ocio con los amigos y que diversifiquen sus actividades. Recordemos que el buen uso del tiempo libre es un potentísimo factor de protección frente a las adicciones.
    6. No es recomendable utilizar las videoconsolas como recompensa o castigo, ya que se les otorga más valor del que tienen. El castigo debe estar directamente relacionado con la falta cometida, por lo tanto no emplees los videojuegos en respuesta a una mala conducta; tampoco los utilices como recompensa por una actitud positiva en el niño o ante unos buenos resultados escolares.
    7. Enséñales a jugar de forma sana para evitar problemas físicos, como dolores de espalda por adoptar malas posturas, problemas de visión por estar demasiado cerca de la pantalla o jugar con la habitación a oscuras, o bien dolores musculares por la excesiva tensión en las manos.

    8.Si observas que tu hijo se está poniendo nervioso o agresivo con un juego debes hacerle parar. Haz que descanse realizando otra actividad; es preferible que no juegue o que reanude el juego más tarde y más tranquilo.

    9.Ten en cuenta los riesgos ante desconocidos. Jugar online tiene dos posibilidades: una es competir por una clasificación con otros jugadores conectados -este tipo de juegos no conlleva ningún riesgo añadido-, otra es establecer conversación con otros jugadores. En este caso, nuestro hijo está hablando con desconocidos, por lo tanto hay que explicarle el riesgo al que se expone.

    10. Activa los controles parentales de las videoconsolas de última generación. Las principales consolas de videojuegos --Xbox 360, Wii y PS3-- incluyen la opción de activar un control parental para proteger a los usuarios no solamente del contenido en línea, sino de conversaciones con desconocidos y de juegos con contenido inapropiado. Vale la pena que te tomes un tiempo para familiarizarte con las medidas de seguridad
Sin embargo, a pesar de las facilidades que ofrecen los controles parentales, hay que recordar que no siempre se puede estar pegado a los hijos y que la mejor forma de evitar que entren en conversaciones cuestionables o accedan a contenidos para adultos es hablando con ellos. Si juegan en línea, vale la pena hacer el esfuerzo de acompañarlos alguna vez, para conocer el ambiente en el que se desenvuelven.


10/12/15

LA ANSIEDAD BUENA Y LOS PROBLEMAS DE ANSIEDAD


La cantidad de personas que sufren ansiedad se ha incrementado notablemente en los últimos años. Nuestro ritmo de vida es rápido y acelerado, quizá demasiado. El psicólogo clínico es una pieza clave en su tratamiento.
La ansiedad es una respuesta innata de nuestra especie, que tiene como misión la supervivencia.
Un hombre primitivo, vestido con pieles y armado con una rudimentaria lanza, avanza sigilosamente a través de la espesura del bosque. De pronto, a pocos metros, un oso se asoma entre el follaje…Algo sucede en el interior de nuestro personaje; su corazón se acelera, la respiración se agita, sus músculos se tensan, siente calor, en su cabeza aparece una inminente señal de peligro, y eso le hace actuar rápidamente para salvar su vida trepando a un árbol.
Esta misma escena, aunque ante peligros diferentes, se ha repetido continuamente a lo largo de la evolución. Cada vez que hay peligro, el organismo nos reacciona de la misma forma, pensamos las mismas cosas, sentimos las mismas sensaciones y actuamos de forma similar. Esta reacción es la ansiedad.
Cada vez que nos encontramos en peligro, o ante situaciones que significan un reto o desafío, el circuito de la ansiedad se dispara haciendo que reaccionemos de forma eficaz para sobrevivir.Es la ansiedad buena.
Conduciendo, cuando necesitamos reaccionar ante un posible accidente, la ansiedad nos ayuda a reaccionar mejor y con más reflejos. Es como si nuestro organismo se acelerase, haciéndonos más eficaces.
También sucede en situaciones en las que exigen comportarnos de una  manera especial, como hablar en público, hacer un examen, pasar una entrevista  o compitiendo en una prueba deportiva.
La ansiedad es parte de nuestro ser y nos ayuda a vivir mejor; es beneficiosa en las situaciones difíciles.
Sin embargo, también puede ocurrir que esta potencial aliada nos traicione.
Eso ocurre en dos tipos de circunstancias:
  • Cuando la ansiedad aparece en situaciones absolutamente inofensivas, o con poca probabilidad de peligro (viajar en avión, subir a un ascensor…)
  • Cuando si hay algo en juego y necesitamos actuar de una forma especial, pero la ansiedad es desproporcionada (ante un examen importante, por ej. un nivel moderado de ansiedad nos hará pensar mejor, recordaremos mejor la información, y escribiremos más rápido. Si la alerta nos desborda, nos bloquearemos llegando incluso a evitarlo y a escapar de la situación.)
Por tanto, hablaremos de problemas de ansiedad en estas dos circunstancias donde la ansiedad no ayuda y se convierte en patológica.
Dentro de los trastornos de ansiedad se incluyen:
- Fobia social
- Fobia simple
- Trastorno obsesivo - compulsivo
- Estrés postraumático
- Ansiedad generalizada
- Hipocondría
- Crisis de pánico y Agorafobia