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29/12/15

MIEDO AL MIEDO: LA AGORAFOBIA

MIEDO AL MIEDO: LA AGORAFOBIA

"La primera vez fue al entrar en un bar”,cuenta María,de 23 años, “estaba lleno de gente,hacía mucho calor,la música me aturdía...nunca me había pasado algo así...empecé a sentir que el corazón me iba muy deprisa,como que me costaba respirar,mareo, la cabeza extraña,como que no era yo...pensé que me estaba volviendo loca y que iba a perder el control.Salí corriendo del local,y llorando pedí a mis amigos que me llevaran a urgencias.
A partir de ahí,cuando hay mucha gente a mi alrededor la cabeza se me va, no sé cómo explicarlo y pienso que me va a volver a pasar y la gente no se dará cuenta de lo que me sucede.
He dejado de salir sola a la calle,se que tengo que intentarlo pero no puedo”


La agorafobia (literalmente,miedo a los espacios abiertos) suele comenzar en la gran mayoría de las personas , con un ataque de pánico en situaciones que en absoluto son peligrosas pero en las que resulta difícil escapar u obtener ayuda,y que va creciendo gradualmente en intensidad a lo largo de las sucesivas crisis.

La crisis de pánico es una intensa angustia o terror acompañado frecuentemente con una sensación de peligro o catástrofe inminente y de un impulso a escapar.
Los síntomas más frecuentes son: mareo, palpitaciones, dificultad para respirar, escalofríos o sofocaciones con sudoración,parestesias (sensación de entumecimiento u hormigueo) temblores, el miedo a volverse loco o a perder el control y la despersonalización (extrañeza de uno mismo)/desrealización (irrealidad).
Los síntomas se inician bruscamente y alcanzan su máxima intensidad en los primeros 10 minutos,disminuyendo posteriormente.

Este miedo irracional y la anticipación de que vuelva a ocurrir, se convierte en evitación de todo aquello que pueda producir ese temor. Y es aquí donde surge la particularidad.
En consecuencia se empiezan a evitar muchas situaciones,por las reacciones que desencadenan, como quedar solo o lejos de casa ,los lugares públicos concurridos, los centros comerciales, las discotecas, cines , los conciertos ...También les resultan complicados las colas , viajar en automóvil, autobús, o avión...
En realidad ,el temor no es sólo a lugares abiertos, sino también otros relacionados con ellos, como a las multitudes y a la dificultad para poder escapar inmediatamente a un lugar seguro.

Invisible de por sí, la agorafobia no es igual para todos los que la sufren, aunque sí suele repetirse lo que aterra”.
La agorafobia es el miedo al miedo.

Es el más incapacitante de los trastornos fóbicos y en los casos más graves pueden pasar la mayor parte del tiempo en casa en compañía de familiares y llegar incluso al aislamiento total,sin poder realizar actividades cotidianas.

Las conductas defensivas como ir acompañado de una persona de confianza tomar medicación,o evitar las situaciones temidas, producen alivio inmediato pero contribuyen a mantener el problema.

El diagnóstico preciso de un profesional especializado,es el primer paso.
Ir a consulta desde la primera crisis y combinar la medicación con la psicoterapia son herramientas fundamentales para su tratamiento.

la agorafobia tiene tratamientos con un alto porcentaje de éxito, La farmacología puede reducir la ansiedad pero no cambia las ideas, por eso es imprescindible la terapia, en especial la cognitivo conductual".



10/12/15

LA ANSIEDAD BUENA Y LOS PROBLEMAS DE ANSIEDAD


La cantidad de personas que sufren ansiedad se ha incrementado notablemente en los últimos años. Nuestro ritmo de vida es rápido y acelerado, quizá demasiado. El psicólogo clínico es una pieza clave en su tratamiento.
La ansiedad es una respuesta innata de nuestra especie, que tiene como misión la supervivencia.
Un hombre primitivo, vestido con pieles y armado con una rudimentaria lanza, avanza sigilosamente a través de la espesura del bosque. De pronto, a pocos metros, un oso se asoma entre el follaje…Algo sucede en el interior de nuestro personaje; su corazón se acelera, la respiración se agita, sus músculos se tensan, siente calor, en su cabeza aparece una inminente señal de peligro, y eso le hace actuar rápidamente para salvar su vida trepando a un árbol.
Esta misma escena, aunque ante peligros diferentes, se ha repetido continuamente a lo largo de la evolución. Cada vez que hay peligro, el organismo nos reacciona de la misma forma, pensamos las mismas cosas, sentimos las mismas sensaciones y actuamos de forma similar. Esta reacción es la ansiedad.
Cada vez que nos encontramos en peligro, o ante situaciones que significan un reto o desafío, el circuito de la ansiedad se dispara haciendo que reaccionemos de forma eficaz para sobrevivir.Es la ansiedad buena.
Conduciendo, cuando necesitamos reaccionar ante un posible accidente, la ansiedad nos ayuda a reaccionar mejor y con más reflejos. Es como si nuestro organismo se acelerase, haciéndonos más eficaces.
También sucede en situaciones en las que exigen comportarnos de una  manera especial, como hablar en público, hacer un examen, pasar una entrevista  o compitiendo en una prueba deportiva.
La ansiedad es parte de nuestro ser y nos ayuda a vivir mejor; es beneficiosa en las situaciones difíciles.
Sin embargo, también puede ocurrir que esta potencial aliada nos traicione.
Eso ocurre en dos tipos de circunstancias:
  • Cuando la ansiedad aparece en situaciones absolutamente inofensivas, o con poca probabilidad de peligro (viajar en avión, subir a un ascensor…)
  • Cuando si hay algo en juego y necesitamos actuar de una forma especial, pero la ansiedad es desproporcionada (ante un examen importante, por ej. un nivel moderado de ansiedad nos hará pensar mejor, recordaremos mejor la información, y escribiremos más rápido. Si la alerta nos desborda, nos bloquearemos llegando incluso a evitarlo y a escapar de la situación.)
Por tanto, hablaremos de problemas de ansiedad en estas dos circunstancias donde la ansiedad no ayuda y se convierte en patológica.
Dentro de los trastornos de ansiedad se incluyen:
- Fobia social
- Fobia simple
- Trastorno obsesivo - compulsivo
- Estrés postraumático
- Ansiedad generalizada
- Hipocondría
- Crisis de pánico y Agorafobia