2/9/15

Buscando soluciones a los problemas de pareja


Todos conocemos parejas que “se llevan mal”. Se pelean porque “no se entienden” y sin embargo desearían llevar una relación más satisfactoria.

Pues bien, esto se puede conseguir,puedes aprender a entenderte y llevarte mejor con tu pareja si deseas hacerlo.

El amor no es algo vago y abstracto que no sepamos cómo conseguir o recuperar una vez que se ha terminado.
El amor es conducta.

Una pareja es feliz y se siente enamorada cuando ambos se implican con frecuencia en conductas de cariño y afecto mutuo, y consiguen reducir y solucionar el número de conductas aversivas que toda convivencia lleva implícita. Querer a una pareja es intentar hacerla feliz. Y esto no quiere decir renunciar a tu propia vida, al contrario.

El cómo nos relacionamos es fruto de un aprendizaje social a lo largo de nuestra vida, y como tal podemos modificarlo.

Con el entrenamiento de terapia de pareja, puedes conseguir, si lo deseas:

  • aprender a valorar el problema de un modo operativo, que te permita la posibilidad de solucionarlo
  • aprender habilidades de comunicación
    . saber escuchar
    . expresar sentimientos positivos y negativos
    . saber llegar a acuerdos y compromisos
    . saber ser gratificante el uno con el otro
  • relativizar y clarificar las falsas expectativas y metas poco realistas, que nos llevan con frecuencia a la desilusión, al desengaño, a la frustración y a la ira.
  • Revisar tus valores, vivimos en una época de realización personal, se estimula socialmente aquello que contribuye al bienestar individual, aunque ello suponga no cuidar de tu relación de pareja o de tu familia
  • Identificar intereses, actividades y valores en común que nos acerquen más a nuestra pareja
  • Manejar los conflictos relacionados con las familias de origen
  • Mejorar la calidad y la frecuencia de sexo y afecto

Sólo hay que dar el paso.


13/8/15

ETAPAS EN LA RELACIÓN AMOROSA

Muchas personas nos preguntan sobre la fórmula mágica para mantener una relación estable y duradera.

Admiran a aquellas parejas que se sienten unidas con el paso del tiempo, parejas que confían y se comprenden mutuamente, que se dan apoyo incondicional, que se compenetran y conocen profundamente y tienen tantas y tantas experiencias compartidas.

Si aprendemos que la reducción de la pasión es algo natural e inevitable y que evolucionamos en pareja a otras etapas igualmente positivas, no deberíamos atormentarnos cuando después de x años “ya no siento lo que el primer día”, ni deducir que “ya no le quiero”.

Resulta interesante el análisis de las Fases del amor, formulado por C.Yela.Es un modelo teórico que rompe con el Ideal romántico, y que nos vendrá muy bien para acabar con ciertos mitos.

La 1ª Fase comprendería los primeros meses de relación. Es la Fase de “Enamoramiento”. Es un periodo relativamente breve e intenso de todos los componentes amorosos, en especial la pasión erótica y la pasión romántica. La persona se ve envuelta de emociones nuevas e intensas hacia el otro, tanto de activación fisiológica general y sexual, como de deseos de establecer un vínculo afectivo con la otra persona, pensamientos intrusivos, idealización del otro , creencia en algo mágico de la relación…

La 2ª Fase la llamaremos “Amor Pasional” y comprende de los 6 meses hasta los 4 años aproximadamente. Se diferencia del Enamoramiento en que junto a los componentes pasionales anteriores, se añaden la Intimidad y el Compromiso. Apoyo afectivo, comprensión, comunicación, confianza, seguridad y confort junto a la pareja. Tenderá a crecer con la convivencia, debido al aumento continuo de autorrevelaciones , amistades, emociones metas, lugares…compartidos.

Finalmente La 3ª Fase comienza alrededor de los 4 años cuando empiezan a descender (que no desaparecer) los componentes pasionales, el “Amor de Compañero”,donde predominan la Intimidad y el Compromiso en su nivel máximo, esto es, la decisión de mantener la relación solventando los problemas que van apareciendo, debido a la importancia especial conferida a la otra persona , a la propia relación y a la satisfacción de sentirse juntos.

Llegar aquí es cuestión de respeto, admiración y deseo.